lunes, 7 de febrero de 2011

... Por gente inapropiada

Ya apenas quedan días de verano…
Hoy le hemos echo una fiesta sorpresa a Sandra, ya que era su cumpleaños y también porque este año ya no seguiría con nosotros haciendo bachillerato. Hemos ido todos juntos a comer a un pans, a la bolera y a ver un peli de miedo al cine, al salir nos hemos despedido y cada gallina a su corral. De camino a casa me he parado un rato un rato en el rio, me he estirado en el césped y me he puesto a pensar en todo…
Casi me quedo dormido, pero había un perro en la otra orilla que se puso a ladrarme, junto a el había un niño que no paraba de decirle que se callara, tendría unos 15 años, estaba sentado con algo apoyado en sus piernas, y a su otro lado había una caja de madera. Me incorpore y me puse a ver qué es lo que hacían; al ver que el perro no paraba de ladrar el niño intento cerrarle la boca con las manos, pero no podía, las tenía demasiado pequeñas, así que se puso encima del… casi era más grande el perro que el niño, empezaron a dar vueltas de un lado para otro, haciendo todo el rato la croqueta.
El perro se canso, se puso de cara a mí y volvió a ladrarme, pasaron unos segundos  y el perro vino hacia mí cruzando el rio, el niño que estaba en el suelo tumbado, medio grogui… empezó a gritar: Ander, Ander, a donde vas? Se puso de pié y se dio cuenta de mi presencia, mientras el perro venia hacia mi nadando, el se puso a guardar las cosas en la caja de madera y cuando lo tuvo todo listo se puso a cruzar el rio también.
Los 2 venían hacia mí y yo estaba sentado embobado, viendo como cruzaban el rio; primero salió el perro y de un salto me tumbo en el césped, quedándose encima de mío se puso a lamerme la cara, cuando me lo quite de encima vi que el chico que antes estaba en la otra orilla, estaba estirado a mi lado. Tenía los ojos cerrados, estaba descansando de tanto caminar por el agua, era bastante delgado, llevaba una camiseta blanca, unos pantalones muy cortos tejanos e iba descalzo, el perro es estiro a su lado apoyando la cabeza en su tripa, tenía el pelo más largo que yo… que eso ya es decir mucho.
Cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue echarle la bronca al perro por ladrar, por irse y por todo, luego se giro y me pidió perdón, se volvió a estirar y no dijo nada mas… me estire junto a él y nos pasamos un rato sin decir nada, me sentía un poco incomodo porque ninguno de los 2 decía nada… le pregunte: Que estas mirando? El me contesto: las nubes, esa tiene forma de cabra, esa de cerdo, esa de ahí de gato y esa que se aleja se parece a un pato.
Me las iba señalando todas, se iba incorporando y poco a poco se acercaba a mí, hasta que llego un punto que se puso encima de mí una de sus manos tocaba mi pecho izquierdo y la otra estaba en mi ombligo. Se giro y me miro, me miro a mí y después a su mano izquierda; entonces puso su cabeza en mi pecho, como si quisiera oír los latidos de mi corazón, entonces dijo: el corazón te va muy rápido, te he puesto nervioso ehhh.
Me puse colorado y dijo él: te gusto, y yo me puse mas colorado todavía; se puso de pié y se fue donde estaba esa caja de madera que llevaba consigo, la abrió y empezó a buscar alguna cosa, me dio un papel enrollado por una goma y dijo que lo abriera, lo desenrolle y vi que era un dibujo, era yo, estirado en el césped… cuando alce la cabeza para darle las gracias, vino hacia a mí y sin más expectativas me beso, me beso en la boca.
Me paralice…
El beso duro bastante para ser un beso, y cuando separo sus labios de los mios, cojio su caja y se fue corriendo junto al perro.
Me quede sentado en el césped, viendo la puesta de sol sin decir nada, solo pensando en quien era ese chico, el dibujo que me dio lo firmo  como izzie, pero lo mas raro no es su nombre, si no el que su perro se llame igual que yo.