Llega un viernes mas, y encima tengo que ir a una cena con toda mi familia... nose si podre soportarlo, iremos a un ridículo restaurante y ves a saber tu lo que tendré que cenar.
Dios... cuando llegue estaban todos en la puerta esperándonos, como siempre llegamos los últimos... El sitio no podía ser mas "feo", el típico restaurante con tochos rojos, fotos antiguas, plantas colgando... Como siempre me toca el sitio donde da el aire acondicionado y me hielo de frío, al lado de mis primas pequeñas que no paran de jugar con los espaguetis,tengo una buena suerte increíble.
Yo solo hago que dar vueltas al tenedor y ver como me consumo en la sociedad... Pero algo escuche, era una música que venia de algún sitio, pero de donde? Me puse a buscar haber si salia de algún altavoz, pero no lo encontré, así que me puse a escuchar esas canciones. Estaba embobado mirando hacia un solo punto, hacia delante, hacia alguien... hacia un chico, hacia un chico? Encontré quien tenia la música, provenía de el, y me gustaba. El que? la música o el? Pues supongo que las 2 cosas... gafas grandes, pelo largo, negro y liso, con unos cascos apoyados en su cuello, pantalones largos y negros, sudadera amarilla y descalzo... si descalzo, tenia los zapatos a un lado del suelo pero iba descalzo; era simplemente perfecto, yo mirándolo como un gilipollas mientras mi familia no paraba de hablar, comer y dar la lata. En ese momento estaba feliz, se me olvido quien era, solo quería estar a su lado, conocerle... Pero que hace? me esta mirando? a mi? dioss me puse muy rojo y intente comer algo, pero es cuando uno de los platos de espaguetis de mis primas fue a parar en mi cara.
He visto mi vida en 2 segundos... todo el restaurante se quedo mirándome, algunos rieron, otros solo miraron y otros pasaron de ello; fui corriendo al baño, no tuve ni tiempo de ver a ese niño otra vez. Estaba lavándome la cara, quitándome todo el tomate del pelo y tirando los espaguetis por el vater, cuando entro, no lo vi, solo oí su música, no me atrevía a salir... espere unos minutos para ver si se va pero seguía alli, así que tuve que salir a limpiarme el pelo. Salí y si era el estaba en el espejo, sin sus gafas grandes, intentando ponerse unas lentillas, me vio y no aguanto reírse un poco, normal, así que pase un poco de el, llevaba los cascos puestos pero la música seguía oyéndose igual, y puso un tema de Madonna, uno de mis favoritos "4 minutes" no pude aguantarme las ganas de bailar, lo vi que se acercaba a mi, estaba delante mio y me puso sus cascos y empezó a cantar... yo solo oía a Madonna, pero es igual, me cogió de la mano y empezamos a bailar, íbamos "cantando" mientras nos reíamos, tenia su cara delante de la mía, se reía y era muy agradable... la canción se acababa y no sabia que iba hacer, pero disfrute el momento, su pelo se movía y cada vez sonría mas, hasta que la canción se acabo. Se sentó en el suelo, yo me quite los cascos y me senté a su lado... me cogió de una mano y me quito los cascos, se los puso en su cuello y me dijo que cerrara los ojos, me quede mirándolo con cara de pato, y lo hice, cerré los ojos, note como me ponía algo por las orejas, cuando me dijo que podía abrirlos, vi que me puso sus gafas... pero eran gafas con cristal normal, sin graduar; me dijo que me las podía quedar y me volvió a sonreír, después de eso se fue, y yo estuve miandome en el espejo con sus gafas... pero de repente volvió a entrar, me cogió por la barbilla, me abrió la boca y me beso; me beso, un beso largo de mucho tiempo, cuando quiso acabar, me fui corriendo, salí del restaurante y me escondí detras de un árbol.
Porque? porque todos queremos cambiar el mundo pero nadie lo intenta.
Izzie's life
viernes, 10 de junio de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
... Por gente inapropiada II
No puedo... mañana empiezan las clases... no puedo... sacarme de la cabeza a esa niño del otro día, supuesta mente llamado Izzie.
Dios levantarme a las 7de la mañana... no puedo... ahora levante, dúchate, vístete, desayuna y ve al insti...
Al llegar a clase me encontrado con todos mis amigos y compañeros, Veronica, Amanada, Miquel, Eva, Pablo, Diego... y Sandra ya no esta... pero lo raro es que su mesa sigue estando junto a la mía...
Antes de que Mercedes (tutora), entrara en clase a darnos la charla, hizo salir a Anna de clase, hablaron y Anna se fue... que cosa mas rara.
Cuando entro nos dijo que tendríamos un compañero nuevo, había echo salir a Anna para que fuera a buscarlo a la sala de profesores, al parecer ellos ya se conocían; nos dijo que estuvieron en el mismo centro psiquiátrico... si Anna esta un poco loca... (ya no tanto... pero antes se intentaba suicidar... por eso la ingresaron)... Mercedes nos dijo que teníamos que ser bastante amable con el... ya que su historial psiquiátrico es bastante duro... nos contó que sus padre murieron en un accidente de trafico, y el estaba dentro en el coche ese mismo día... por eso se intento suicidar. Yo pensé... dios mio otro loco no por favor... y encima estará a mi lado...
Cuando Anna entro con el alumno nuevo... no me importo mucho, preferí no mirar... lo iba a tener al lado así que no me importaba mucho... a los 3 o 4 segundos note como algo venia hacia mi, se tiraba encima de mi pecho y con la misma fuerza me tiraba al suelo.
Era un perro, era aquel pero, era ese perro, era su perro, era el perro de Izzie, pero que hacia aquí? el perro no paraba de lamerme y lamerme la cara... me sentía un poco bien...
Cuando intente quitármelo de encima oí un grito ANDERRR! pensando (no puede ser que sea el... a quien se lo abra dicho? al perro o a mi?)... era, era, era... Izzie, se puso de rodillas mirando al suelo y me pidio perdón por el comportamiento de su perro... creo que no se había dado cuenta de quien era...
Se incorporo un poco, alzo la vista y me reconoció... se puso a reír a carcajada limpia, yo todo sonrojado, sentado en el suelo, mirando hacia abajo y con el perro encima... todo el mundo preguntándose, que pasa?
Y en ese momento lo volvió hacer... me beso... delante de todos.
Dios levantarme a las 7de la mañana... no puedo... ahora levante, dúchate, vístete, desayuna y ve al insti...
Al llegar a clase me encontrado con todos mis amigos y compañeros, Veronica, Amanada, Miquel, Eva, Pablo, Diego... y Sandra ya no esta... pero lo raro es que su mesa sigue estando junto a la mía...
Antes de que Mercedes (tutora), entrara en clase a darnos la charla, hizo salir a Anna de clase, hablaron y Anna se fue... que cosa mas rara.
Cuando entro nos dijo que tendríamos un compañero nuevo, había echo salir a Anna para que fuera a buscarlo a la sala de profesores, al parecer ellos ya se conocían; nos dijo que estuvieron en el mismo centro psiquiátrico... si Anna esta un poco loca... (ya no tanto... pero antes se intentaba suicidar... por eso la ingresaron)... Mercedes nos dijo que teníamos que ser bastante amable con el... ya que su historial psiquiátrico es bastante duro... nos contó que sus padre murieron en un accidente de trafico, y el estaba dentro en el coche ese mismo día... por eso se intento suicidar. Yo pensé... dios mio otro loco no por favor... y encima estará a mi lado...
Cuando Anna entro con el alumno nuevo... no me importo mucho, preferí no mirar... lo iba a tener al lado así que no me importaba mucho... a los 3 o 4 segundos note como algo venia hacia mi, se tiraba encima de mi pecho y con la misma fuerza me tiraba al suelo.
Era un perro, era aquel pero, era ese perro, era su perro, era el perro de Izzie, pero que hacia aquí? el perro no paraba de lamerme y lamerme la cara... me sentía un poco bien...
Cuando intente quitármelo de encima oí un grito ANDERRR! pensando (no puede ser que sea el... a quien se lo abra dicho? al perro o a mi?)... era, era, era... Izzie, se puso de rodillas mirando al suelo y me pidio perdón por el comportamiento de su perro... creo que no se había dado cuenta de quien era...
Se incorporo un poco, alzo la vista y me reconoció... se puso a reír a carcajada limpia, yo todo sonrojado, sentado en el suelo, mirando hacia abajo y con el perro encima... todo el mundo preguntándose, que pasa?
Y en ese momento lo volvió hacer... me beso... delante de todos.
lunes, 7 de marzo de 2011
Sentimientos inapropiados… II
Invierno. Entre una hilera de coches y pared, los adoquines están desgastados, como si recogieran cada paso, como si me recordaran que yo también desgasté esta calle. Camino despacio, sin prisa alguna. El mundo aún no ha despertado y me siento con permiso para tomarlo; para hacerlo mío y con toda la confianza poder ser yo.
No hay nadie que pueda decirme que no estoy solo…
Cae despacio y sutilmente. Sí, nieva. La hiel me abraza sin notar contraste. Me paro y miro al cielo. Oscuro, imponente, eterno… Soy menos que un copo de nieve… y por mucho que se unan dos, siguen siendo igual de volátiles.
Aun así sonrío…
Miento. Porque no me puede arropar el frío. Porque busco las caricias del fervor. Porque te quiero a ti… y aún no has despertado. Como la realidad que en mi cabeza dormita. Y el letargo pinta eterno…
¿Alguien tuvo alguna vez constancia del tiempo? Amor, haz de mi tiempo algo corto y fluido… Porque sabes que a tu vera todo pasa deprisa, queriendo alargar el final me adolezco sabiendo que no puedo.
Me siento dependiente… me siento roto e inútil. Que sólo puedo quererte… desearte… Estar a tu lado y sonreír por lo superficial, no por lo que de verdad me gustaría. Te miro en mis recuerdos y tus ojos no se apartan... y sé que nunca lo harán…
Porque siempre estarás ahí…
-Me llamo Isaac.
Nos estrechamos la mano. Pierdo la vista en sus fracciones. También es casualidad que se llame igual que él…
-Yo soy Ander.
Tengo que reconocer que es guapísimo. Pelo corto castaño, ojos igual de claros, la barba le ladea el contorno de la mandíbula y se juntan debajo del labio. Su cuerpo es flaco pero luce rígido y su estilo diferente, propio.
No cabe duda de que es atractivo. Sí, puede que me haya embelesado a primera vista.
Nos sentamos en la mesa a comer. No estamos cerca, ni siquiera solos… ¿o sí? Creo que jugueteamos… Sí, los dos nos miramos cuando el otro aparta la vista y seguro también que los dos sabemos que lo estamos haciendo.
Buscamos conocernos. La palabra es fútil, pero la intención clara. Conversamos, mientras disimulo que no afecta que seas tú.
Oh, dios. Nos acabamos de conocer, no puede pasarme tan rápido… esto de… ¿enamorarme? Es sólo gusto. Eres guapo…nada más…
Siguiente parada; la casa de mi amigo. Esta vez sólo vamos tres. Estamos en su habitación. Como de costumbre acaparo el ordenador mientras Miguel prepara algo para picar. Isaac está sentado a mi lado. Me conecto… ¡Está él! “Izzie”.
Empezamos a charlar. Las teclas se pulsan rápido, pero más rápido se procesa la siguiente frase.
Isaac me pregunta quién es. Le contesto. Sí… incluyendo que se llama como él y que en sí es el chico que me gusta. Seguramente eso reduzca a cero las probabilidades de llegar a tener algo con él, pero tengo que decirlo. Puede que sea la persona que me haga latir.
Al rato, noto la mirada de Isaac de pleno en mí. Miguel sigue en la cocina. Le devuelvo la mirada, como cuestionando qué quiere. Entrecierra los ojos… es muy atractivo. Me acaricia las mejillas. No me lo espero y por cómo se calientan supongo que he sonrojado. Sonríe. Se acerca más a mí y empiezo a ponerme nervioso.
Mis labios atraen los suyos y están a medio palmo los unos de los otros.
-¿Crees que puedo competir con Izzie?- me pregunta con voz lasciva, vacilando con sus gestos, amagando acercarse más.
Es obvio por qué lo dice, pero no llego a creérmelo. Es imposible. Es irreal. Igualmente tengo que contestarle.
-En cierto modo tú le tienes ventaja. Tú estás aquí y él vive en otra ciudad, muy lejos de aquí.- intento no gesticular y expresar alguna emoción de nervios.
-Ventaja, ¿eh?- Cierra los ojos.
Intenta borrar distancias entre nuestras bocas. El medio palmo se hace escasos centímetros. Quiere besarme… Voy notando su respirar. Tengo sus labios, finos y sensuales a mi merced. Mi mirada también se entorna, inconsciente. Ladea un poco la cabeza y termina de embriagarme un último soplo de aire.
-El que tiene ventaja, no siempre gana.
Anocheció, así que tuvimos que separarnos y volver a casa. Ahora, que estoy sentado en un vagón del tren, pienso en por qué. .. ¿Por qué no he podido despedirme de él? Ni un adiós. Ni otro estrechar de manos. Nada. ¿Será por algo en concreto?
Tonterías. Ha sido casualidad y despiste mío. Agito la cabeza intentado borrar esas ideas. Cierro los ojos y suspiro. Pongo música para amenizar el viaje. Aún queda mucho hasta casa y no quiero pensar en nada.
Salgo de la estación y me encamino hacia mi casa. Miro el cielo. Es invierno, a pesar de ser el cielo negro, son las tantas de la mañana.
El mundo aún no ha despertado y mis pasos siguen desgastando este camino…
lunes, 7 de febrero de 2011
... Por gente inapropiada
Ya apenas quedan días de verano…
Hoy le hemos echo una fiesta sorpresa a Sandra, ya que era su cumpleaños y también porque este año ya no seguiría con nosotros haciendo bachillerato. Hemos ido todos juntos a comer a un pans, a la bolera y a ver un peli de miedo al cine, al salir nos hemos despedido y cada gallina a su corral. De camino a casa me he parado un rato un rato en el rio, me he estirado en el césped y me he puesto a pensar en todo…
Casi me quedo dormido, pero había un perro en la otra orilla que se puso a ladrarme, junto a el había un niño que no paraba de decirle que se callara, tendría unos 15 años, estaba sentado con algo apoyado en sus piernas, y a su otro lado había una caja de madera. Me incorpore y me puse a ver qué es lo que hacían; al ver que el perro no paraba de ladrar el niño intento cerrarle la boca con las manos, pero no podía, las tenía demasiado pequeñas, así que se puso encima del… casi era más grande el perro que el niño, empezaron a dar vueltas de un lado para otro, haciendo todo el rato la croqueta.
El perro se canso, se puso de cara a mí y volvió a ladrarme, pasaron unos segundos y el perro vino hacia mí cruzando el rio, el niño que estaba en el suelo tumbado, medio grogui… empezó a gritar: Ander, Ander, a donde vas? Se puso de pié y se dio cuenta de mi presencia, mientras el perro venia hacia mi nadando, el se puso a guardar las cosas en la caja de madera y cuando lo tuvo todo listo se puso a cruzar el rio también.
Los 2 venían hacia mí y yo estaba sentado embobado, viendo como cruzaban el rio; primero salió el perro y de un salto me tumbo en el césped, quedándose encima de mío se puso a lamerme la cara, cuando me lo quite de encima vi que el chico que antes estaba en la otra orilla, estaba estirado a mi lado. Tenía los ojos cerrados, estaba descansando de tanto caminar por el agua, era bastante delgado, llevaba una camiseta blanca, unos pantalones muy cortos tejanos e iba descalzo, el perro es estiro a su lado apoyando la cabeza en su tripa, tenía el pelo más largo que yo… que eso ya es decir mucho.
Cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue echarle la bronca al perro por ladrar, por irse y por todo, luego se giro y me pidió perdón, se volvió a estirar y no dijo nada mas… me estire junto a él y nos pasamos un rato sin decir nada, me sentía un poco incomodo porque ninguno de los 2 decía nada… le pregunte: Que estas mirando? El me contesto: las nubes, esa tiene forma de cabra, esa de cerdo, esa de ahí de gato y esa que se aleja se parece a un pato.
Me las iba señalando todas, se iba incorporando y poco a poco se acercaba a mí, hasta que llego un punto que se puso encima de mí una de sus manos tocaba mi pecho izquierdo y la otra estaba en mi ombligo. Se giro y me miro, me miro a mí y después a su mano izquierda; entonces puso su cabeza en mi pecho, como si quisiera oír los latidos de mi corazón, entonces dijo: el corazón te va muy rápido, te he puesto nervioso ehhh.
Me puse colorado y dijo él: te gusto, y yo me puse mas colorado todavía; se puso de pié y se fue donde estaba esa caja de madera que llevaba consigo, la abrió y empezó a buscar alguna cosa, me dio un papel enrollado por una goma y dijo que lo abriera, lo desenrolle y vi que era un dibujo, era yo, estirado en el césped… cuando alce la cabeza para darle las gracias, vino hacia a mí y sin más expectativas me beso, me beso en la boca.
Me paralice…
El beso duro bastante para ser un beso, y cuando separo sus labios de los mios, cojio su caja y se fue corriendo junto al perro.
Me quede sentado en el césped, viendo la puesta de sol sin decir nada, solo pensando en quien era ese chico, el dibujo que me dio lo firmo como izzie, pero lo mas raro no es su nombre, si no el que su perro se llame igual que yo.
viernes, 28 de enero de 2011
Sentimientos inapropiados…
<<Por querer alargar la ternura del momento. Un halo de cariño nos abraza. Tú y yo. Respiro de tu boca, libas de la mía. Acaricio tus tenues mejillas, apurando cada beso, por si algún día te vas. A tus labios encadeno mi dependencia y, desnudos, consumamos el amor. ¿No sería perfecto llamar a la eternidad? Acogerte en mi pecho para siempre…>>
El sueño termina y despierto con un retazo de Morfeo horadándome las entrañas. Trago saliva intentando coger aire con normalidad. Intentando evitar la molestia de pensar en ti. De recordar el sueño, caer en la tentación de cerrar los ojos y al despertar volver a adolecerme. Me desarmas. Soy vulnerable a ti.
Intento volver a la realidad, hacer desaparecer tu aroma de entre las sábanas. ¿De qué me sirve fingir…? Si te veré. Y volverá a desbordarse el alma, sin poder reprimir nada más. Suficiente lo que ya aguanta…
Intento recuperar mi vida ordinaria. Cambio mi semblante por uno indiferente. Sí, hoy te veré.
Mis pasos tiemblan. Camino nervioso, porque hoy siento que no podré mantener la compostura. Mis pies ya lo predicen. En cualquier momento caeré…
Allá, a lo lejos, distingo tu silueta. Me acerco. Me ves y sonríes, tierna y tímidamente… Vuelvo al sueño. Donde prometemos, con el mismo gesto, que nos queremos. Intento arrancarme el pensamiento de lo dulce, de lo que quiero… de lo irreal. A tres pasos de ti, entro en un mundo donde sólo estamos tú y yo.
La verdad no me lo esperaba. Alzaste la mano y me tiraste de un mechón. No nos quedó otra que reír. Pero… cuando fui a apartar tu mano, llegó el tacto. Adiós razón… adiós cordura. Sólo la acaricie, una y otra vez, haciendo que ella también se pasara por mis mejillas. Tu semblante cambió. Preferí no percatarme.
Una vez preso de la inconsciencia… lo hice… Acerqué nuestros rostros, incliné la cabeza y en un ataque de extroversión, locura, infantilismo por seguir siéndole fiel a mis sueños, o como quieras tú llamarlo… te besé. Busque en esos labios, inocentes y puros, el verdadero camino de la felicidad… ¿seguro? Apuré el poco tiempo que duró, mi alma se deshizo de todos los grilletes y voló.
Nos apartaste violentamente. Tu cara dibujaba una mueca de desagrado y tus ojos arqueaban…odiándome… No reaccioné. No podía, no quería… quién sabe. Bajé la vista, clavándola en el suelo. Más bien dentro de mí. La nitidez se desgastaba y cuando quise alzar la cabeza de nuevo, me costó ver. Pero lo sabía. Sabía que ese eras tú. Lo último que pude ver de ti fue tu espalda. Y cada paso con el que se alejabas de mí era como una aguja de hielo enquistándose en mi pecho. En cada lágrima te veía. Y puede que fuera esa imagen la que salaba mi boca. Donde dejé una herida, ardía… Por muchas que cayeran, seguías estando ahí…
Empezó a llover. Miré al cielo apenado de mí, ayudándome a esconder mis llanteras. Entre plañidos me hizo sonreír. ¿Era esto lo mejor? ¿Para quién…?
Te perdí, por no perderme a mí mismo. Grito palabras que no llegas a oír. Te quiero, te amo… Chillo entre gemidos; que aún estoy soñando:
<<Ven, amor, tengamos una vida feliz… los dos juntos…>>
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